lunes, 1 de marzo de 2010

PRIMER DÍA DE TRABAJO: AÚN NOS QUEDA UNA SEMANA


22 de Febrero de 2010

La mañana empieza bien. A las 6:50 am despierto con musiquita de fondo (idea del jefe de día). Hoy me levanto con otra cara, hasta que me meto en la ducha. El agua fría me va a matar y no es plan de estar un mes sin ducharme... El desayuno genial, como siempre. Voy a empezar a acostumbrarme a comer fruta.

Después comenzamos a trabajar. "El diablo" empieza a hacer de las suyas, dinámicas de grupo de esas que me gustan tanto y que empezaba a echar de menos. Pensamos en la fotografía del día de ayer. Muchos coinciden en el lago, las isletas, el Mombacho,...

Juan comienza a leer las primeras letras de una carta de amor que dejamos escrita en Jerte. Me acuerdo de Yoyi, ya que no tengo amor, decidí escribirla para ella, porque en poco tiempo tendrá que enfrentarse a un reto importante y no voy a poder estar a su lado.

Hoy tendremos ponencias, muchas ponencias, sobre Geografía, Historia y Medios de comunicación en Nicaragua.

Comemos en Ticuantepe. Pruebo algo nuevo: jalapeños, carne de res y jocotes (que es una especie de manzana ácida). Tras una comida muy rápida volvemos al Centro, donde nos espera una conferencia sobre prensa y medios de comunicación en Nicaragua. Sólo se cumple el título porque el ponente nos hace un análisis socioeconómico que no tiene desperdicio.

Y, para terminar con el día de trabajo, una ponencia sobre geografía. La geografía desigual de Nicaragua ha sido una fuente de grandes desigualdades entre la costa Atlántica y la Pacífica.

Después de esta intensa tarde de conferencias nos vamos a cenar a Managua, a la Casa Hayder y pruebo un plato nuevo "Indio Viejo", un plato a base de maíz con carne, arroz y ensalada. Sencillamente me encanta.

Por hoy no tengo más aventuras que contar. No ha sido un día demasiado divertido pero prometo sorprender en los siguientes posts. Hasta mañana!!!

DE RUTA POR EL MOMBACHO


21 de Febrero de 2010

Esta mañana ha sido dura: a las 6:30 am los más madrugadores daban voces en el baño. Me desperté de mala leche, hasta las 8:00 am no desayunábamos. Como siempre, impresionante. Hoy será un día especial: vamos a visitar la Reserva Natural del Volcán Mombacho. El autobús con la banderilla nica y con Rigo al volante sale del Centro. El bus será nuestro "espacio" durante este mes. Hoy es también un día importante para los sandinistas, hace 76 años del asesinato de Sandino, reconocido en la Constitución como Héroe Nacional. Para aquellos que no sepan de quién hablo, Sandino fue un revolucionario que luchó por la independencia de Nicaragua y el poder del pueblo.

La Reserva del Volcán Mombacho es una de las más de 70 reservas que existen en toda Nicaragua. Está situada a 1150 mts sobre el nivel del mar. Muchas de las tierras pertenecen a manos privadas, en algunas zonas viven indígenas. Son reservas que se utilizan para el aprovechamiento maderero, de café cítricos. Está gestionada y financiada por diferentes organismos públicos y privados, fundaciones,... Es una Cooperativa de Ecoturismo. A la entrada de la reserva espera una camioneta con los asientos en el techo que nos lleva hasta una estación meteorológica y al Centro de Interpretación. El baño resulta curioso: un agujero que lleva al vacío y que hay que limpiar con serrín.

La ruta del Mombacho está repleta de vegetación: orquídeas, buganvillas, ibiscus (también conocida como Flor del Pacífico),... Se me hace bastante corta, un kilómetro y medio siguiendo senderitos cuyos pasos son troncos de árboles. A ambos lados se extiende una nebliselva increíble de helechos, árboles gigantes cubiertos de un sinfín de especies. Uno de los árboles se llama 35, porque contiene 35 especies, las mismas que pueblan los bosques de Suecia e Inglaterra. Mariposas se cruzan ante nuestros pasos. No vemos perezosos (estarán dormidos).

A la vuelta, el grupo de españoles por el mundo ameniza al personal de la camioneta. No me extraña que nos conozcan allá donde vayamos. Un mono salta de un árbol a otro (no lo veo). También hay salamandras, ranas con los ojos rojos y muchas, muchas mariposas.

Ponemos rumbo a Granada. Resulta curioso ver a las vacas pasear a sus anchas por las calles. Comemos en "Las Colinas", un restaurante con el suelo de arena. Sorprende la hospitalidad de los nicaragüenses. Como un pollo al vino exquisito y algo de "Guapote" (pescado de agua dulce con un sabor parecido a la carpa pero más suave). De postre hojuelas (unas tortas de harina de maíz con miel de higo).

El pobre diablo anda un poco malillo, con un flemón que le hincha media parte de la cara, así que tiene que dejarnos. Nos dirigimos al Lago Cocibolca o Lago de Nicaragua, un mar de agua dulce que constituye el lago más grande del país. Allí tenemos la oportunidad de dar un paseo en barca por "Las Isletas". Algunas de estas islas son privadas. En una de ellas se ve un Poponoche, una especie de coco gigante que es un tipo de fruta que no se come porque en su interior sólo contiene semillas. Me llama la atención ver una escuela en una de las islas, los niños y los profesores tienen que ir en barca.

Volvemos a Granada con el tiempo demasiado ajustado para pasear entre sus calles, así que tenemos que conformarnos con tomar algo en la plaza (que está llena de puestecillos de artesanía, cuadros,...). Regresamos al bus y ponemos dirección a Ticuantepe. A medio camino paramos a cenar unas pizzas gigantes (de vez en cuando viene bien dejar a un lado el gallopinto). Juan y Paco esperan allí. A Juan le han cambiado la medicación y Bea (una de nuestras enfermeras)será la encargada de ponerle una banderilla de urbasón. En la puerta, unos músicos invitan a bailar al son de música tradicional. La mitad de la cena sobra, cosa que no nos importa demasiado porque será nuestro tentenpié para mañana. En el bus se debate sobre sexo... cualquiera se concentra para dormir...

Al fin llegamos al centro. Estoy demasiado cansada para ducharme, así que lo postpongo para mañana. Tengo demasiadas cosas que hacer, principalmente descargar la cámara. Desde que salí de España no lo he hecho. 00:00. Me voy a dormir, mañana promete ser otro día largo.

martes, 23 de febrero de 2010

Pisando tierra Nica


20 de Febrero de 2010

6:00 am. Amanece un día tranquilo, algo nublado desde la ventana, pero los transeúntes que caminan por la plaza llevan manga corta (dato curioso, teniendo en cuenta que hace dos días, al otro lado del charco, el abrigo no era suficiente). Después del madrugón (aquí ya hay luz a esas horas), subimos a la 5º planta a desayunar (qué mal suena esto, me recuerda a los hospitales...). Pero el desayuno que allí nos espera es impresionante: tostadas, bollería, gallopinto, tortillas (como unas tortitas o crêpes), fruta (mucha fruta, mamá! me estoy poniendo ciega a piña, cuando regrese a casa no voy a tener excusa...).

A las 8:00 am entrego el tótem de jefa de día a Mari Jose. Todos al bus para dirigirnos a Nicaragua, atravesando toda Costa Rica por su vertiente occidental. El ambiente está tranquilo, supongo que cada uno está absorto en sus pensamientos, escrutando cada detalle que el paisaje ofrece a nuestros ojos (mami qué de flores, si estuvieras aquí seguro que acabarías en chirona por hurto de tallos jajaja). De fondo suena el disco oficial de "Gansinos", una recopilación de canciones especiales de cada uno de nosotros. Suenan los primeros acordes de "Semilla en Tierra" (del maestro Carlos Chaouen)y no puedo evitar acordarme de tí, Piru (me hubiera encantado compartir contigo esta aventura), y mis ojos se nublan... ( )

Primera parada, 9:50h (16:00h al otro lado del charco). Un barecillo con una terraza y unas vistas preciosas, pero no tienen "Toña" (la cerveza de Nicaragua), ni ninguna otra. Aquí no hay tradición de caña y pintxo. Continuamos veinte minutos más y volvemos a hacer la parada de obligado cumplimiento. 11:00 am. ¿Qué mejor parada que Puntarenas? Mágico. Olor a sal, montañas al fondo, barcos y el Pacífico envolviéndolo todo. Después de diez años sin pisar una playa el destino, mi destino, me regala esta maravillosa mañana. Nos conceden una horita para disfrutar del momento. Mientras el grupo se da un chapuzón, yo sumerjo los pies descalzos en la arena y dejo que las olas salpiquen mis piernas !Qué sensación de libertad! Después unas cuentas fotos con mensaje: para mami y para mis compis de UP.

Colores, flores, paz, música,... justo lo que necesitaba para olvidarme por un instante de mi estresante vida ("me estás estresandooo"!!). A las 12:20h ponemos rumbo a Liberia. Está previsto comer allí, pero la hora del Pacífico retrasa el viaje. Paramos en otro de esos lugares idílicos que abundan por aquí. Comida: un arroz con camarones que estaba delicioso (aquí el arroz es un alimento básico que acompaña todos los platos).

De nuevo en el bus unos duermen, otros charlan, otros se dejan llevar por el paisaje y otros nos marcamos un playback de Julietta Venegas (a la vuelta tendremos que hacer un grupo: LOS GANSINOS'BAND.

A las 17:00 pm llegamos a la aduana "Peñas Blancas". En fila india hacemos un kit-kat de una hora para poner el sellito. Por no variar, amenizamos a los que esperan. Vuelta al bus, vamos con retraso. Estoy ansiosa por llegar al Centro, ducharme y visitar al "señor Roca" (el baño del bus se mueve demasiado...). A las 18:00pm "Gansinos" pisa tierra nica. Parece mentira después de tantas y tantas horas de vuelo y carretera. La emoción va en aumento, en el Centro de Ticuantepe nos esperan.

21:00pm. Llegamos. Recibimiento con mariachis, cena típica "Caballo Bayo": gallopinto, guacamole, tortillas, pollo, carne de res, plátano frito, Toña,... y para terminar unas copillas de "Flor de Caña", acompañadas de canciones donde todos participamos. Para no variar... se me vuelve a escapar la lagrimilla...

I love Nicaragua



lunes, 22 de febrero de 2010

Vuelo 6313 Madrid-San José de Costa Rica






19 de febrero de 2010


3:30 am. Navalmoral de la Mata. Una estación de servicio a las afueras. En el coche de Mari Ángeles, ella, sus padres, Sil y yo liándome un cigarrino light.Una pareja de la Guardia Civil se acerca. "Han visto algo extraño". Igual pensaban que estábamos haciendo el negocio del siglo y yo, lía que te lía mi cigarrino. Llega el autobús procedente de Badajoz: abrazos, besitos y caras de alegría (yo pienso en mami, la pobre se fuer llorando y no pude contener la lagrimilla).

Continuamos rumbo a Madrid, todos duermen (o al menos eso creo yo, que planché la oreja desde el primer momento). Abro el ojillo en la puerta de entrada de Barajas, 6:00 am. Por cierto, hoy me han pasado el relevo, el tótem que identifica al jefe de grupo (no me podía haber tocado otro día peor...). Eso significa que tengo que estar pendiente del grupo, que no me falte nadie, tener mil ojos y ser una "coordinadora" más. Mi estado de ansiedad aumenta de manera proporcional al paso del tiempo (y los que me conocéis ya sabéis que no necesito mucho...jejeje). LLegan los pasos de rigor: facturar, pasar por el escáner,... Me viene a la cabeza el anuncio de TV donde aparece Enrique Iglesias en paños menores arrastrándose por la cinta con su slip y un reloj... Cuando tengo que quitarme las botas, todas las chaquetas que llevo en plan cebolla me dan ideas de hacer lo mismo.

Aún quedan muchas horas para el embarque.

A las 12:00 am embarcamos. Cada uno está repartido por una punta. Yo presidiendo,por no variar, primera fila al lado de un hondureño y una pareja de holandeses. Varios asientos detrás, la mayoría de Gansinos vuelan juntos (en V, como tiene que ser) y, para cerrar la brigada, el Diablo.

A pesar de ser un viaje largo (doce horas na menos), no se me hace demasiado pesado. Duermo la mayor parte del tiempo, despertando sólo para comer. De vez en cuando recorro el pasillo hasta el final con mi compañera de batallas Solete, echamos un parlao con el azafato que cree que somos andaluzas y por no variar, amenizamos el viaje (como buenos extremeños, que nos sobra la gracia jajaja).

17:20 pm. Al fin tomamos tierra en San José de Costa Rica. Según el grupo el aterrizaje fue forzoso y brusco... yo realmente los he tenido peores. LLegamos al Gran Hotel Costa Rica a las 18:00 horas. Soltamos los bártulos, duchita con agua caliente y a cenar. El festín que nos espera me hace olvidar el cansancio del viaje: carne de res, pollo, ensalada, tiramisú y no sé cuántas cosas más (tengo un problema con la comida y es que mi ogro nunca se ve saciado).

Después salimos a dar una vueltecita por los alrededores. En un bar con una decoración estilo rústico (con tazas de china colgando del techo, ristras de cebollitas, cuadros llenos de color,...), tomamos nuestra primera copita de "Flor de Caña".

Al llegar al hotel, nos espera una aventura más. Laurina, que se había quedado en la habitación dormía profundamente cuando Sole y yo llegamos. Aporreamos la puerta una y otra vez y, ante la posible revolución del resto de bellos durmientes barajamos la idea de compartir habitación con Samuel y Oliver (qué peligro y qué susto para Ramón cuando volviera!). Al final decidimos bajar a recepción para que nos abrieran la puerta.

Después de tantas idas y venidas, por fin, apagamos la luz...

miércoles, 17 de febrero de 2010

Mañana


Mañana a estas horas me habré despedido de tod@s, incluso de los que se encuentran lejos y no he podido abrazar. Mañana a estas horas estaré nerviosa, emocionada, escondiendo la lagrimilla delante de los papis (porque aunque no lo digan, yo sé que tienen miedo). Mañana a estas horas diré adiós a la niña que viste mi cuerpo porque sé que cuando regrese el armazón será el mismo, pero la niña habrá descubierto otra forma de ver el mundo y ya nada volverá a ser como antes de este momento.

Mañana, a estas horas, dedicaré más de un minuto a aquell@s personas especiales que forman parte de mi vida: a aquellas que van a enfrentarse a un reto importante y no podré estar a su lado para darles un abrazo cuando todo acabe; a mi coquito, mi pequeña, que cumplirá seis años y no podré celebrarlo; a mis abuelos, que no acaban de entender que quiera cruzar el charco para ver miserias,... (quizá eso es lo que necesita el mundo: que seamos conscientes de las miserias); a mis compañeros de trabajo, que han aportado su granito de arena para que pueda embarcarme en esta aventura (gracias, chicos UP, sois los mejores), y, en definitiva, a todas aquellas personas que, de alguna manera, han estado a mi lado durante estos últimos meses. GRACIAS.


Próxima estación: Nicaragua

lunes, 15 de febrero de 2010

Cuatro...

Hola de nuevo! Ya va quedando menos y los nervios se palpan en el ambiente... y en mi tripilla...
Lunes, ya de vuelta al trabajo y la rutina diaria. Ayer regresé de Jerte. !Vaya fin de seman!! El lugar idílico, la comida mu rica y la fiesta de disfraces sin palabras. Pero hacía mucho tiempo que no pasaba tantísimo frío (cinco mantas y dos nórdicos... y aún habría aceptado alguna más).
Como adelanté en mi anterior post, este finde estaba dedicado a los últimos preparativos del programa: información sobre el viaje, vuelo, equipaje, planning del mes,... Y presentar los proyectos individuales.
Sinceramente, me encantó presentar el mío (ya pondré alguna fotito cuando las descargue, que aún no he tenido tiempo). Era divertido, infantil, tierno,... Pero sin duda alguna, lo que más me gustó fue ver las caras de esos catorce niñ@s, compañer@s míos, que van a ser los protagonistas de mis cuentos. Caras que representaban una mezcla de asombro y de nostalgia porque, por un breve momento, volvieron a ser los niños que aún esconden muy dentro y que sale en contadas ocasiones. Así que gracias por formar parte de este proyecto que, sin duda alguna, os robará un pedacito a cada un@.
PD: por cierto, que estuvieron los de la TV porque van a hacer un programilla de "Cooperantes por el mundo"... algo así. Y de verdad... visto desde dentro... lo de la tele es un rollo (pero si nos dan publi aceptamos barco jejeje).
Quizá la próxima vez que escriba lo haga desde el otro lado del charco. Muchos bes@s a todas aquellas personas de las que no me he podido despedir. Sé que a la vuelta estaréis deseando que os cuente todo, todo, todo y os ponga los dientes largos con fotos maravillosas.
Os quiero.

viernes, 12 de febrero de 2010

Siete...

Sólo quedan siete días. Parece mentira cómo ha pasado el tiempo. Esta tarde tomaré el rumbo hacia Jerte, último fin de semana de formación, último fin de semana antes de partir... Estoy segura de que va a ser intenso, como todos los anteriores. Ha sido un trabajo muy duro que ha exigido estar a la altura de las circunstancias sin bajar la guardia. Hemos hecho de todo: trabajar la dinámica del grupo, las normas, el sentimiento de pertenencia,... Se han definido los proyectos individuales y el grupal (que será una sorpresita). Ha habido tiempo para descansar, hacer turismo rural, desconectar, conocernos más,...
Este fin de semana presentaremos nuestros proyectos. Creo que al final el mío me va a camelar... o al menos eso he intentado durante estos días. La presentación tiene gracia, creatividad, información y mucho, mucho cariño y horas que he robado a mi tiempo de descanso.
Tengo ganas de volver a ver al grupo porque todos ell@s son personas excepcionales que tienen mucho que enseñar y ofrecer.
Y, por ahora, no tengo más que contar. Estos días buscaré un momento para seguir escribiendo e informando.
Saludos a todos los que seguís este cuaderno de bitácora.